(1) Françoise Choay, por ejemplo, habla, identificando esa constante, de extensión tipológica, cronológica y geográfica (Choay, 1992: 12). Michele D'Elia, Andrea Emiliani y Antonio Paolucci, refiriéndose a las implicaciones de la Teoría de los Bienes Culturales en relación a la caracterización de la realidad protegible, señalan que su sustrato antropológico ha propiciado una extensión del Patrimonio Histórico en sentido cualitativo (porque el concepto de valor o cualidad ha sido aplicado a objetos tradicionalmente excluidos), dimensional (porque se ha pasado de la percepción del episodio singular a la de los conjuntos) y funcional (porque se ha introducido la conexión del bien singular en el contexto histórico-ambiental que lo comprende y justifica) D'Elia, Emiliani y Paolucci,1987: 143).