(12) Una consecuencia indirecta de esta exigencia de recreación patrimonial demandada por el patrimonio inmaterial es que, debido a su enorme afecto social y rentabilidad económica y política, este mismo proceder se está trasladando al resto del patrimonio histórico, tal y como se puede observar a través de las numerosas creaciones artísticas o culturales desarrolladas sobre los bienes culturales, especialmente monumentos, zonas arqueológicas y museos (exposiciones, conciertos, recreaciones históricas, etc.), lo cual está acabando por convertir nuestro legado histórico en un patrimonio virtual, siempre a la espera de su continua y diversa recreación o manifestación. Esto además encuentra muchos aliados: la aplicación de las nuevas tecnologías y la posibilidad de acceder a los bienes de manera virtual y, sobre todo, la economía y el turismo, que demandan la creación de productos culturales variados y rentables (la continua recreación patrimonial no es más que la sucesión de continuos productos o actividades comercializables).