(15) Una lectura muy interesante derivada de este tipo de patrimonios es que su generalización supone un cambio en la fijación de las responsabilidades sobre la protección. Frente a la general y exigible responsabilidad pública, ahora son no sólo las instituciones públicas sino incluso la sociedad civil, articulada de diversos modos (como asociación profesional, como empleados de una empresa, etc.), la que asume la responsabilidad de actuar sobre el patrimonio que le es propio (se produce incluso una resignificación de ese patrimonio: menos vinculado a toda la sociedad y más al grupo concreto al que afecta), lo cual plantea un reto para la administración, el de fiscalizar (o fomentar) el ejercicio de tutela de estas instituciones, empresas o asociaciones.