Los nuevos planteamientos de la gestión del patrimonio cultural en el ámbito urbano: planes estratégicos y distritos culturales | Celia Martínez Yáñez
En el Plan Estratégico de la Cultura de Barcelona “nuevos acentos 2006” (9)[Imagen 1], las actuaciones sobre el Patrimonio Cultural se encuentran en la línea de actuación séptima, denominada CONOCIMIENTO, MEMORIA Y CIUDAD. Consiste en un programa de nuevos proyectos “para acentuar la relevancia del patrimonio cultural de Barcelona como instrumento para la construcción de relatos y visiones compartidas sobre la ciudad. Para impulsar el patrimonio y su dinamización, para actualizar y adaptar su gestión a los estándares contemporáneos de conservación, producción y comunicación y también, para reforzar el sistema público de acceso al patrimonio y memoria de la ciudad”. El objetivo final es la “consolidación de un sistema patrimonial de la ciudad que sea coherente, sostenible y diverso” y que consiga una mayor implicación ciudadana.
Imagen 1. Logotipo del Plan Estratégico de Cultura de Barcelona.
Para ello se han puesto en marcha una serie de iniciativas que se centran en una red de museos y archivos, en actuaciones concretas en espacios de gran significación cultural, como el Parque Guell [Imagen 2], y en la puesta en valor de masas patrimoniales -como el patrimonio industrial o el asociado a la Guerra Civil-, hasta ahora poco potenciadas por la administración municipal, mediante la creación de diversos centros de interpretación y equipamientos para la gestión conjunta de un patrimonio disperso y desconocido cuya activación debe conseguir, además, la revitalización de sus entornos:
Imagen 2. Parque Guell.
- Centro Cultural del Born: finalización de las obras que permitirán la musealización del yacimiento, concebido como un todo integrado por los restos de la ciudad derruida y el edificio del antiguo mercado, y de la activación de un programa de dinamización cultural.
- Centro de interpretación del patrimonio industrial de Can Saladrigas: rehabilitación de la antigua fábrica de Can Saladrigas, en Poblenou, para dotarla de un centro de interpretación de la ciudad industrial (siglos XIX y XX), junto con la biblioteca de barrio y el centro recreativo para personas mayores, e incorporándola al conjunto de elementos patrimoniales que tienen que permitir hacer una lectura global del proceso histórico de construcción de la ciudad fabril, como Can Ricart, y el resto de los elementos que ayudarán a construir los relatos y las narrativas de la ciudad industrial.
- Centro de Interpretación de la Barcelona Judía: puesta en marcha del Centro de Interpretación de la Barcelona Judía como espacio de referencia en el conocimiento y la difusión de la memoria del pasado judío de la ciudad, y como elemento para la revitalización del barrio del Call, vinculando este equipamiento a la red museística liderada por el Museo de Historia de la Ciudad de Barcelona.
- Proyecto de rehabilitación y mejora del Parque Güell de Barcelona: se trata de articular y dinamizar un conjunto de acciones (de conservación, restauración, mantenimiento, musealización, difusión, señalización, búsqueda, investigación, etc.), que permitan acceder con la mayor calidad posible a la visita y al conocimiento de este elemento singular de la arquitectura modernista catalana.
- Centro integral de magia «Màgia a la Seca»: consiste en un nuevo equipamiento cultural orientado a la investigación, la creación de conocimiento y la difusión de la magia, a partir de la rehabilitación del antiguo edificio de la Seca, en el Casco Antiguo, vinculando la tradición mágica de Barcelona con la realidad contemporánea de creadores, compañías y aficionados.
Dentro del Programa Memoria y ciudad se pretende fomentar, mediante el Museo de Historia de la Ciudad de Barcelona, el Sistema de Archivos de la Ciudad, Bibliotecas y Centros Cívicos, y con la participación del estamento científico y del tejido asociativo, la recuperación de la memoria histórica reciente. Las actuaciones han consistido en proyectos de estudios y de memoria oral, en el desarrollo de la Comisión de la Memoria Histórica, la musealización de elementos inmuebles y la adecuación de los espacios mediante su señalización y el diseño de diversos itinerarios, programas y actividades conmemorativas. Estas acciones se concretan en las siguientes iniciativas:
- Programa de rehabilitación de refugios antiaéreos de la Guerra Civil: puesta en valor de los mismos tomando el refugio del Poble Sec como elemento de referencia, y desarrollando los programas de señalización, itinerarios, y difusión del conocimiento y la memoria asociados a los mismos.
-Red de centros de apoyo y difusión de la cultura popular y tradicional (Casa dels Entremesos de Ciutat Vella, Centro Cultural de Sant Andreu, Casa dels Entremesos del Poblenou, etc.), de la que forman parte gigantes, bestiario, música tradicional, diablos, danza tradicional, sardanistas, diablos, etc.
Entre las cuestiones a comentar de esta estrategia habría que mencionar en primer lugar que, a pesar de su objetivo generalista, las acciones puestas en marcha no se dirigen al conjunto del patrimonio urbano, sino solamente a determinados sectores del mismo, con lo cual no podemos hablar de un sistema de gestión global del patrimonio, sino, más bien, de iniciativas aisladas sobre algunos de sus componentes. Sin embargo, es un buen ejemplo de los objetivos generales que ya hemos apuntado como prioritarios en la actual gestión del patrimonio como componente de la gestión cultural. Así, se incentiva especialmente su dimensión presente, prestando atención a cuestiones como la memoria de la ciudad más reciente, la conjunción entre patrimonio y creación local y la interrelación entre nuevos tipos de bienes- patrimonio industrial, espacios e inmuebles relacionados con la guerra civil- y el fomento de nuevos servicios culturales – centros de interpretación y centros culturales -, que contribuyen a la activación de este patrimonio, a su adecuación para la visita pública y a la adaptación de su imagen a los gustos del presente. Hay que destacar también que el Plan se preocupa por rehabilitar un patrimonio de gran importancia para la sociedad y que lo hace dirigiéndose en primer lugar al ciudadano, y no al turista, desarrollando programas de investigación -en los que participan tanto instituciones públicas como ciudadanos-, y equipamientos que permiten el acceso físico e intelectual a los valores de los bienes culturales. Por último, otro aspecto que no debemos pasar por alto, relacionado con las nuevas orientaciones de la gestión del patrimonio en general, es que junto a las acciones específicamente destinadas a su puesta en valor se abordan muchas otras cuestiones ajenas al mismo. En este sentido, el patrimonio cultural pasa a ser un elemento más de la gestión cultural -se equiparan la rehabilitación del parque Guell con la creación del Centro integral de magia o el apoyo a la cultura popular y tradicional-, y, como tal, un objetivo más entre los muchos que componen el Plan Estratégico.
En el Plan Estratégico de Ciudad Real, Ciudad Real 2015 (10)[Imagen 3], las iniciativas patrimoniales más destacadas podemos dividirlas claramente en dos sectores: uno más relacionado con lo que nosotros entendemos por tutela y protección del patrimonio, y otro claramente orientado a la atracción del turismo y el diseño de nuevos productos y servicios mediante la creación de una imagen de marca de la ciudad basada en la figura del Quijote, que le aporta un valor universal imprescindible para su comercialización.
Imagen 3. Logotipo del Plan Estratégico de Ciudad Real 2015.
El primero de estos sectores se sitúa en el eje “Ciudad de Calidad”, del que nos interesan, especialmente, los siguientes contenidos:
• Fomentar la calidad y estética del medio urbano en los ámbitos ciudadano y profesional del urbanismo, la arquitectura y la promoción inmobiliaria para proteger, mantener y mejorar los recursos y el paisaje de Ciudad Real.
• Revalorizar el medio natural y recuperar la percepción social del mismo como patrimonio colectivo mediante un plan de usos sostenibles entre los que se pueden incluir actividades económicas como el turismo rural.
• Impulsar proyectos de rehabilitación y conservación del patrimonio urbanístico.
Sin embargo, y en contraste con estos objetivos, la inmensa mayoría de las actuaciones del Plan Estratégico que toman al patrimonio como destinatario, principal o secundario, se encaminan a la comercialización de nuevos productos y servicios de consumo cultural y a la atracción del turismo. El elemento clave en este marco fue la explotación de la figura del Quijote, (la redacción del Plan coincidió con los actos de celebración de su IV Centenario), que actuó como elemento que proporcionaba cohesión al patrimonio urbano, como imagen de marca de la ciudad y como reclamo de un conjunto dispar de nuevos servicios y equipamientos culturales y operaciones urbanísticas de marcado carácter comercial: “El elemento verdaderamente único que diferencia a Ciudad Real de otras ciudades y que va a incidir de forma crucial en el futuro de la ciudad en todos los niveles de desarrollo es el constituido por los orígenes del Quijote. Del aprovechamiento que se haga de ese elemento depende en gran medida el futuro desarrollo cultural de Ciudad Real, ya que con el mismo se puede construir desde un simple museo (ya realizado) constituyendo un elemento más dentro de la visita turística, hasta una imagen de ciudad a exportar”.
La mayoría de estas actuaciones se enmarcaron en el eje “Ciudad Atractiva”, cuyo objetivo general era “reforzar la oferta de servicios y actividades existentes, tanto en lo relativo a la programación cultural como desarrollando y potenciando nuevos productos turísticos, de ocio y deportivos que optimicen los recursos existentes e incrementen su proyección al exterior”. De entre las iniciativas clave planteadas en este eje vamos a mencionar sólo las que están más estrechamente vinculadas con la cultura y el patrimonio, destacando que la heterogeneidad de las mismas y su tratamiento conjunto suponen un ejemplo de cómo la gestión cultural y la gestión del patrimonio cultural se proponen hoy una infinidad de objetivos y estrategias que antes se contemplaban de forma más compartimentada (protección y rehabilitación del patrimonio, edición, fomento de la cultura, artes escénicas, creación de equipamientos culturales, etc.). Así, se mezclan en la misma línea de actuación actividades propiamente tutelares con otras de comercialización y marketing en un totum revolutum que no permite diferenciar la línea que separa a la protección y puesta en valor del patrimonio de la explotación económica de otro conjunto de recursos, dado que el objetivo más visible es la atracción del turismo y la comercialización de la cultura local: