Concepto
   
   
Legislación
   
   
Gestión
   
   
Intervención
   
   
Difusión
   
   
Patrimonio y Desarrollo
   
   
Iniciativas Ciudadanas
   
     
Ciudadanos por la defensa...
Isabel Muñoz Sánchez
   
     
   
Estudios Generales
   
   
Instituciones
   
   
Reseñas Bibliográficas
   
     
 
e-rph 1, dic.07 | ISSN 1988-7213 | revista semestral
Escribe en revistadepatrimonio.es
La Revista
Números
Contacto
Suscripciones
Impacto
Buscar
  páginas 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6
e-rph nº 1, diciembre 2007
Iniciativas ciudadanas
 
 
Ciudadanos para la defensa del patrimonio | Isabel Muñoz Sánchez

 
 
 

 

Introducción


Me ha parecido muy interesante que esta nueva revista universitaria en formato electrónico que ahora ve la luz, e-rph, y que ha nacido con la firme vocación de convertirse en un referente nacional en lo que a Protección del Patrimonio Histórico se refiere, cuente con una sección en la que la voz la tienen los ciudadanos. Y digo que me ha parecido muy interesante porque, si hay algo que me ha quedado claro en todos estos años de experiencia en la defensa del Patrimonio, es el importante papel que juegan los ciudadanos en la defensa y conservación del mismo. La Carta Internacional para la Conservación de las Ciudades Históricas dice claramente que la conservación de las ciudades históricas concierne, en primer lugar, a sus habitantes. Y la propia Ley de Patrimonio Histórico Español recoge la obligación de los ciudadanos para con su patrimonio.

Con esta máxima en el horizonte, nace en Salamanca, en octubre de 1999, la Asociación de Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio. El motivo último, esa gota que colma el vaso, que impulsa a un puñado de ciudadanos a tomar esa iniciativa, fue el estado de abandono en el que se encontraban los restos arqueológicos del Cerro de San Vicente [Imagen 1]. Sí, el triste abandono que padecían los restos aparecidos en el Cerro de San Vicente –lugar emblemático de Salamanca porque es allí donde surge la ciudad (aproximadamente en el 800 a.C.)-, gracias a la labor que durante tres años realizaron los componentes de una Escuela Taller Municipal, fue el detonante que necesitaba aquel grupo de concienciados ciudadanos para dar el paso y registrarse legalmente como asociación.


Imagen 1. Estado de abandono del Cerro de San Vicente en el que sitúan los restos arqueológicos que documentan el pasado más remoto de la ciudad, en torno a su creación en el 800 a.C.

Había mucho trabajo que realizar. La progresiva situación de deterioro del Patrimonio Histórico–Artístico de Salamanca era muy preocupante. La política que se hacía, y que por desgracia todavía se hace, en materia de conservación del Patrimonio dejaba y deja mucho que desear. Las instituciones siguen sin tener una visión general y completa de lo que significa la protección del Patrimonio. No se respeta la autenticidad de los conjuntos históricos y su entorno natural. Los entramados urbanos desaparecen en aras de una modernidad mal entendida y se pierde la relación de armonía entre los distintos espacios: edificaciones, espacios libres, zonas verdes. En demasiadas ocasiones las restauraciones se emprenden sin criterios serios y el fachadismo se ha impuesto como mal menor. Si en etapas anteriores mayormente se destruía por ignorancia y por una idea de mal entendido progreso, en la actualidad se hace por favorecer intereses privados y por una utilización política y turística. La mercantilización del Patrimonio se ha generalizado burdamente y la degradación de las ciudades históricas está alcanzando cuotas inimaginables. Ahora, el Patrimonio de un pueblo ha dejado de ser el legado que se recibe de los antepasados para legarlo a las generaciones futuras y se ha convertido casi exclusivamente en un recurso que permite ampliar las visitas turísticas. Con esta perversa filosofía como fondo, las intervenciones sobre el Patrimonio se realizan casi siempre con criterios de rentabilidad. La rentabilidad lo envuelve todo: los huertos y los patios de conventos y monasterios se convierten en solares en los que se construyen modernos hoteles o rentables apartamentos de lujo. Las recoletas e históricas plazuelas, de arbolado consolidado, son arrasadas sin piedad para construir en sus entrañas monstruosos aparcamientos de coches. Los restos arqueológicos nunca son importantes y siempre son silenciados, destruidos, o, en el mejor de los casos, desubicados y descontextualizados...

Contexto: la situación del Patrimonio Histórico en Salamanca y el papel pasivo de las administraciones e instituciones públicas


¡Hay mucho trabajo que realizar! Porque todas estas cosas y muchas más, ocurren con la aquiescencia o la impasibilidad de la ciudadanía. Se ha pervertido tanto el pensamiento que, como decía Jacques Derrida, “vivimos instalados en la mentira”. Las buenas Leyes de Patrimonio –Nacional y Autonómicas- se ignoran o se vulneran. Como se ignoran y se vulneran las Cartas y Convenciones Internacionales, como la relativa al Patrimonio Cultural Mundial celebrada en Paris en 1972, firmada a bombo y platillo por nuestras instituciones como paso previo para conseguir el título de “Ciudad Patrimonio de la Humanidad”. Salamanca consiguió esta nominación en el año 1988. También es verdad que muchas veces la conformidad ciudadana es fruto del desconocimiento. Mal se va a defender algo que ni siquiera se conoce. Conocer es el paso imprescindible para valorar y querer.

Y luego está lo que yo denomino “el silencio de los corderos”. Me explico. Cuando antes hablaba de la aquiescencia e impasibilidad de la ciudadanía, tendría que haber matizado que, en algunos ciudadanos, esa aquiescencia e impasibilidad es, incluso, más preocupante, porque ellos están instalados en la mentira de forma plenamente consciente, y, simplemente, se callan, no levantan su voz, por seguir contando con el favor del poder.

No puedo por menos que mencionar en este capítulo al mundo universitario. Su papel en la defensa del Patrimonio tendría que ser mucho más importante y activo. En Salamanca, salvo honrosas excepciones siempre a título personal, la Universidad calla. Creo que, en líneas generales, la universidad española ha perdido uno de sus cometidos más importantes como es el de fomentar en las personas, y por extensión en la sociedad, el espíritu crítico y libre que, siempre, debe de sostener a una auténtica democracia. Por eso, bienvenidos sean proyectos como el que sustenta la aparición de esta revista...

No sería justa si solo me quedara en el mundo universitario y no mencionara también a todas aquellas personas que bien por una causa u otra destacan en el panorama ciudadano. Esas personas que gozan de un estatus privilegiado, cuya voz es muy influyente, y que, sin embargo, permanecen calladas o miran para otra parte, como si lo que acontece en la ciudad en la que viven no tuviera nada que ver con ellas.

Y los medios de comunicación. Desde luego, los medios de comunicación merecerían un capítulo aparte. Algunas veces pienso que cuando pasen muchos años y los futuros historiadores se pongan a hacer algún trabajo o estudio de esta época, en materia de Patrimonio, lo van a tener muy crudo. Las noticias que relatan los hechos sobre cualquier asunto de Patrimonio, casi siempre en conflicto directo con el urbanismo, tradúzcase con los constructores, arquitectos, promotores y políticos, se han ocultado o tergiversado tanto que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Y lo peor es que, en demasiadas ocasiones, no hay ni rastro de las personas o las organizaciones que han defendido o denunciado aquel asunto puntual... A propósito de los vergonzosos silencios, y como ejemplo para no desfallecer, decía Fernando Chueca Goitia, en un artículo dedicado a Salamanca y a los desmanes que se habían cometido en nuestra ciudad, que en la defensa del Patrimonio eran muy necesarias las voces que clamaban en el desierto. Él mismo se lamentaba de los disgustos y problemas que le había acarreado decir lo que pensaba a lo largo y ancho de España y no halagar por sistema a las autoridades y personas influyentes.

Las actividades de la Asociación de Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio: Formación, Información y Denuncia


a) Actividades de difusión pública: visitas y publicaciones

Con este panorama como telón de fondo, rápidamente se perfilaron en nuestra asociación los tres grandes ejes que sustentarían nuestras actuaciones: Formación, Información y Denuncia.

La Formación y la Información figuran como primeros objetivos de nuestra asociación. Al principio de estas pequeñas reflexiones, apuntaba lo importante que es el papel de los ciudadanos en la conservación del Patrimonio. Estoy plenamente convencida de que el buen futuro del Patrimonio de cualquier pueblo pasa por la adhesión ciudadana que este Patrimonio tenga. Y para ello es necesario, primero, conocer.

Que los ciudadanos conozcan, sepan, hablen de Patrimonio, lo sientan suyo... El Boletín Informativo que editamos todos los meses y en el que recogemos los asuntos que nos ocupan y todas aquellas noticias que tengan que ver con el Patrimonio de nuestra ciudad, y algunas veces también de nuestra provincia, cumple perfectamente este fin. Su difusión es gratuita. Mensualmente se envía por correo -electrónico o postal- a todos los socios y el resto se reparte a través de amigos y conocidos.

Desde su fundación, Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio ha organizado numerosas campañas para dar a conocer el abundante Patrimonio Salmantino. Estas campañas -dirigidas a colegios, institutos, asociaciones vecinales, culturales, de mujeres, etc.- en algunas ocasiones, no han sido fáciles pues, a veces, chocan con la apatía e incomprensión de determinados directores o dirigentes. No obstante, seguimos en el empeño. Es un capítulo en el que cualquier esfuerzo que se haga es poco. Muchas veces la realidad que se pone de manifiesto en estas campañas es, sin querer pecar de pesimista, desalentadora. Por poner un ejemplo, se pueden contar por cientos (a lo mejor por miles) los salmantinos que nunca han entrado en alguna de las catedrales.

Conocer la ciudad a través de unas salidas guiadas es otra de nuestras actividades formativas. Con periodicidad, se organizan casi siempre en sábado por la mañana, por aquello del trabajo, unas visitas, unos paseos pedagógicos que, aparte de aportar los datos históricos y artísticos propios de cualquier visita “turística”, aspiran a enseñar a mirar, a comprender la ciudad, a comprendernos a nosotros mismos, a través de las huellas que han dejado nuestros antepasados. Las ciudades históricas hablan por si solas, solo hay que aprender a desentrañar ese lenguaje oculto que encierran los edificios, las fachadas, las calles, las plazas, los rincones...

Otra de las formas que hemos adoptado para informar a la ciudadanía de determinadas actuaciones, o para dar a conocer el Patrimonio desconocido que todavía hay en Salamanca, es la elaboración de unos CD que repartimos gratuitamente. Aquí, la máxima de que una imagen vale más que mil palabras se cumple a la perfección aunque, bien es verdad, que las palabras no faltan en estos nuevos soportes. Los dos que hasta ahora hemos elaborado van acompañados de unas breves explicaciones. En uno de ellos, se recogen cinco casos de destrucción o abandono del Patrimonio: el vaciamiento de la Casa de María la Brava, Bien de Interés Cultural, para construir apartamentos de lujo y un aparcamiento subterráneo; la polémica construcción de los Juzgados en parte de los restos del Monasterio de los Trinitarios; la destrucción de los jardines del Hospital de la Santísima Trinidad para hacer un aparcamiento subterráneo; la colocación de una gigantesca carpa en el Huerto de las Adoratrices; y el abandono de los restos arqueológicos del Convento de San Agustín, Colegio Mayor de Cuenca y Judería, propiedad de la Universidad. En el otro, se recoge un amplio reportaje fotográfico sobre la Fábrica de Abonos Mirat, próxima a desaparecer, grandioso exponente del escaso Patrimonio Industrial de Salamanca [Imagen 2], y sobre los restos del Monasterio de la Victoria, monasterio sobre el que se construyó la mencionada Fábrica a finales del siglo XIX, como consecuencia de las repetidas Desamortizaciones.


Imagen 2. Portada de la Fábrica de Mirat, grandioso exponente del escaso patrimonio industrial salmantino, próxima a desaparecer. La imagen forma parte de una amplia documentación gráfica sobre la Fábrica realizada por la Asociación de Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio publicada recientemente en formato CD-ROM.

1 | 2 | siguiente

 
    
Universidad de Granada
Departamento de Historia del Arte
Observatorio del Patrimonio Histórico Español
Proyecto de Investigación de Excelencia HUM 620
Dpto. Hª del Arte - Facultad de Filosofía y Letras - Universidad de Granada - Campus Universitario de la Cartuja, s/n - 18071 Granada (España) Tel. 650 661 370 - 958 241 000 (Ext. 20292) - Fax 958 246 215 - info@revistadepatrimonio.es

Licencia Creative Commons
Revista de patrimonio e-rph por www.revistadepatrimonio.es se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported. Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en www.revistadepatrimonio.es.