e-rph nº 1, diciembre 2007 Patrimonio y Desarrollo | Estudios
La importancia del patrimonio en la politica de desarrollo rural de Andalucia | Eugenio Cejudo García y Juan Carlos Maroto Martos
Fondos para el Patrimonio y el Desarrollo Rural andaluz 1994-2006
Los datos globales
Que los fondos recibidos tanto por nuestro país como por Andalucía han sido y lo seguirán siendo hasta 2013 cuantiosos, es una afirmación que sólo requiere echar un vistazo a la Tabla nº1 para ser comprobada. En ella se puede advertir que el gasto público nacional pasó de los 8.382,1M€ del periodo 1994-1999 a los 15.119M€ para 2000-2006, lo que supuso un incremento del 80,4%. Para Andalucía se pasa de 1.321,2 a 2.521,2 M€, un 90,8% más (MAPA, 2003) (23). Otro dato interesante es que en los dos periodos considerados, nuestra región se configura, junto con Castilla la Mancha, como la que más fondos recibe de todo nuestro país al acaparar casi el 16 y 17%, respectivamente. Si se observan las cifras previstas para el 2007-2013 se comprueba que Andalucía recibirá 1.881,7 de los 7.213,9M€ asignados a nuestro país por parte del FEADER (el 26,08% del total). Ello significa menos dinero pero más peso relativo en el reparto regional. Menos fondos europeos para Andalucía al igual que ocurre con el resto del país en la medida en que la cicatera y disciplinaria política financiera europea ha impuesto el mismo dinero a repartir entre más Estados miembros, lo que obliga a la financiación adicional por parte de nuestro país para mantener el esfuerzo inversor en estos territorios. El mantenimiento de Andalucía como región de Convergencia, las menos desarrolladas de la UE, le favorece en el reparto regional.
La Tabla 2 ofrece el reparto por medidas de los fondos destinados al Desarrollo Rural estando la relativa al “Patrimonio rural y cultural” incluida dentro del apartado “diversificación económica del mundo rural”. Lo primero que destaca es el reducido porcentaje que la diversificación productiva tiene dentro del conjunto tanto a nivel andaluz como nacional. En efecto, apenas supone el 11,19% y 13,20%, del gasto público del periodo 1994-1999, respectivamente. Con mucha diferencia, las mayores partidas financieras se concentran el apartado relacionado con las “mejoras estructurales y condiciones productivas” con valores del 54,80% y 56,14% respectivamente para el periodo antes referido. La preponderancia de los aspectos relacionados con la modernización, tecnificación, infraestructuras del sector agrario; los aspectos sectoriales en definitiva se imponen de forma palmaria a los territoriales. Esta tendencia se mantiene durante 2000-2006 a nivel nacional mientras que en Andalucía su importancia se reduce un 5% hasta alcanzar el 49,87%. Esta reducción se produce en favor de la “mejora ambiental” que pasa del 31% en 1994-1999 al 35,30% de 2000-2006 y, en menor medida, de la “diversificación económica” al incrementarse su importancia en 1,3 puntos alcanzando el 12,50%. Este hecho es de destacar en la medida en que su leve subida contrasta con la drástica bajada –casi 4 puntos- en el contexto nacional, aspecto éste que nos parece especialmente relevante.
Si nos fijamos en la partida concreta de Patrimonio observamos que en Andalucía se dedicaron a él dentro de estos programas la cantidad de 39,3M€ de los 468,7M€ que en toda España se invirtieron entre 1994-1999. Para el siguiente periodo las cantidades se incrementan, en sintonía con lo que lo hacen el conjunto de los fondos, pero pierde importancia en términos relativos, ya de por sí bastante bajos. En efecto, si en Andalucía suponían el 2,98% del total en el primer periodo en el siguiente se reducen al 1,98%. Este dato es desolador ya que supone reducir a la mitad su importancia dentro del conjunto. Ahora bien, hay que realizar dos matizaciones. La primera es de carácter metodológico y se refiere al hecho de que las partidas “no desagregables” se incrementan en este segundo periodo por lo que no es descabellado suponer que alguna de ellas se pudiera incluir dentro de la medida de Patrimonio, sobre todo si se tiene en cuenta que en su conjunto el apartado “diversificación económica” incrementa su importancia. La segunda es que esta reducción es mucho más fuerte para el conjunto del país, los valores pasan del 5,59 al 1,61% reduciéndose incluso el volumen de fondos en términos absolutos, que para Andalucía.