e-rph nº 1, diciembre 2007 Patrimonio y Desarrollo | Estudios
La importancia del patrimonio en la politica de desarrollo rural de Andalucia | Eugenio Cejudo García y Juan Carlos Maroto Martos
Conclusiones
El Desarrollo Rural se configura, cada vez más, como una de las políticas europeas de mayor protagonismo en los próximos años tanto por el trasvase de fondos del primer pilar de la PAC como porque la ampliación hacia el Este ha supuesto que en los espacios rurales de la UE vivan la mitad de la población europea y representen el 90% de su territorio. En esta dinámica los Estados miembros, y España no es una excepción, tendrán que asumir cada vez mayor protagonismo en el diseño y financiación de sus propias políticas en favor del mundo rural.
La actual configuración de la Política de Desarrollo Rural emanada de la Unión Europea y trasladada a Andalucía para el periodo 2007-2103 a través de las directrices impuestas en el Marco Nacional, sigue siendo claramente deudora del enfoque sectorial del que estaba imbuida en periodos anteriores. Su ubicación dentro de la PAC, el reparto de los fondos establecido entre los dos pilares, las medidas que se incluyen, etc., permiten afirmar la supeditación de su necesario enfoque territorial al sectorial establecido. Por su parte, los fondos asignados al Desarrollo Rural han sido y seguirán siendo cuantiosos en el actual periodo de programación si bien se han reducido las aportaciones comunitarias lo que ha generado la necesidad de recurrir a financiación adicional nacional para mantener el nivel de inversión pública en estos territorios.
La gestión del Patrimonio natural y cultural a través de su conservación y puesta en valor se ha convertido, y seguirá siendo, en un elemento dinamizador de los territorios rurales en la medida en que es un recurso que poseen todos estos espacios, fruto del devenir histórico del hombre en sociedad en relación con su entorno.
Las actuaciones y fondos directamente relacionados con el Patrimonio proceden de las Iniciativas Leader y los Programas Proder, fundamentalmente. Su volumen ha sido muy reducido si se lo compara con las diferentes medidas que componen el Desarrollo Rural e incluso se reducen en términos relativos -incluso absolutos-, como ocurrió en el periodo 2000-2006 coincidiendo con su incremento global. Además, en demasiadas ocasiones bajo esta medida se han ocultado inversiones en infraestructuras básicas para el desarrollo de los pueblos ante la escasez de los presupuestos municipales para hacerles frente. Las repercusiones socioeconómicas han sido más importantes en términos cualitativos, de favorecer el dinamismo interno y elevar la autoestima de sus pobladores, que cuantitativos a pesar de los discutibles datos oficiales ofrecidos. Los indicadores que se conocen por el momento de Proder-A y Leader + parecen ser en este sentido más esperanzadores.
Finalmente, el diseño y reparto de los fondos entre de las diferentes medidas contempladas en el Plan de Desarrollo Rural de Andalucía para 2007-2013 sigue marcado por el predominio absoluto de las actuaciones en favor de la competitividad del sector agrario, quedando postergados los otros dos Ejes de actuación. Lo más destacable en relación con el Patrimonio, a falta de conocer la cuantía exacta que le será asignada una vez repartidos los fondos Leader entre las diferentes medidas, es que sus actuaciones serán diseñadas y llevadas a cabo por los Grupos de Desarrollo Rural a través de una metodología de trabajo ascendente, integradora y participativa.