(8) El progreso nos pone ante el riesgo de alteración del carácter de los paisajes. Frente a ello conviene sentar las bases para la cooperación institucional en las esferas de la protección, la conservación y la gestión; propiciar el establecimiento de puentes de comunicación entre políticas urbanísticas, medioambientales, patrimoniales, territoriales y socioeconómicas; e impulsar canales de participación ciudadana.