Red de Juderías de España-Caminos de Sefarad: proyecto construcción | Assumpció Hosta
3. Sistema Organizativo
Desde su origen, la Red ha explorado distintas formulas de organización en función de los proyectos a desarrollar y de la experiencia de gestión en red acumulada en el tiempo, aspirando siempre a optimizar y maximizar los recursos disponibles.
La Red no cuenta con oficina ni personal propio, comparte recursos en primer lugar con Girona, -ciudad fundacional que alberga los servicios de la Secretaria compartiendo oficina y personal con el Patronat Call de Girona-, y en segundo lugar con el resto de las ciudades, las cuales asignan una concejala o concejal delegado y un técnico municipal, siendo éstos generalmente técnicos del área de patrimonio, cultura o turismo. Estos técnicos en algunos casos comparten responsabilidades con otras redes culturales españolas como es el caso de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, Vía de la Plata, Ciudades Catedralicias, etc., sumando así sus experiencias en modelos diferentes de gestión, lo que sin duda aporta un valor añadido al conjunto.
La Asamblea General y la Mesa de la Presidencia son órganos ejecutivos y son sus representantes los alcaldes y/o alcaldesas. Ostentan la presidencia en períodos semestrales y por riguroso orden alfabético, también en este punto se han ido incorporando cambios con el crecimiento de la asociación, inicialmente el período era de un año de presidencia renovable por acuerdo de los socios, aunque actualmente el gran número de ciudades exige una mayor rotación en este compromiso.
La Asamblea es soberana y en los dos últimos años se ha incorporado la figura de la Mesa de la Presidencia, como un órgano complementario de gestión política e institucional compuesto por las presidencias entrantes y salientes hasta 4 miembros, como mejora para garantizar la agilidad de la gestión ejecutiva. Presidencia y Mesa tienen además del trabajo de dirigir la Red, la responsabilidad de representarla.
Este sistema garantiza un mantenimiento y seguimiento de la asociación y sus proyectos por parte de los municipios, pues al estar la gestión directamente vinculada a la administración local, se ve condicionada por los resultados electorales, y cada cuatro años necesita de un breve periodo de adaptación. Aquí se plantea por tanto un nuevo elemento de reflexión hacia la puesta en valor del patrimonio, ya que los distintos gobiernos municipales pueden y de hecho tienen a veces criterios distintos, incluso opuestos, en la toma de decisiones respecto al patrimonio y una organización en red puede llegar a ejercer una labor de salvaguarda sobre acciones emprendidas pero no ejecutadas o terminadas en gobiernos anteriores.
En cuánto a la gestión diaria, los técnicos y técnicas delegados se vinculan a través de los proyectos que a su vez se organizan en cuatro grandes ámbitos temáticos. Las ciudades, de manera voluntaria y en función de sus propias habilidades e intereses, se comprometen al trabajo común bajo la coordinación de la Secretaría General.
La Secretaría General, finalmente, es el órgano que une ambas partes, la institucional y la técnica, y que tiene detalladas sus funciones en los propios estatutos del ente. La Secretaría radica en Girona y desde la creación de la Red tengo el honor de defenderla.
Recientemente, la Red de Juderías de España fue nominada miembro institucional de Casa Sefarad-Israel, organismo público dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Comunidad y Ayuntamiento de Madrid que tiene como objetivo mejorar el conocimiento de la cultura española e israelí e incrementar las relaciones bilaterales entre ambos países. También, desde el año 2005, la Red es miembro fundacional de la Asociación Europea para la salvaguarda del Patrimonio Judío (AEPJ) (1), que tiene como objetivos la creación del itinerario cultural por las juderías en Europa y como proyecto emblemático, la celebración de la Jornada Europea de Cultura Judía, en la que participa una treintena de países europeos y que acaba de celebrar su X aniversario.