Ruiz González, Bartolomé (coord.) Dólmenes de Antequera. Tutela y Valorización Hoy, PH Cuadernos 23. Consejería de Cultura, Junta de Andalucía, 2009. | Gonzalo Aranda Jiménez
El Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera es el más reciente y único de los 7 Conjuntos Arqueológicos actualmente existentes en el territorio andaluz cuyo ámbito de actuación se centra en el variado y riquísimo patrimonio prehistórico de la comunidad autónoma, en concreto en el excepcional conjunto megalítico de Menga, Viera y el Tholos del Romeral. A pesar de la juventud de la institución patrimonial Dólmenes de Antequera cuya encomienda efectiva se produce en 2004, el proyecto de tutela y valorización que actualmente se está desarrollando se ha convertido por derecho propio en una referencia de primer nivel en la gestión de bienes culturales.
En este sentido el libro Dólmenes de Antequera. Tutela y valorización, hoy objeto de la presente recensión, supone un magnifico ejemplo de la envergadura y relevancia del trabajo desarrollado en estos últimos 5 años y de las previsiones de actuación para el futuro más inmediato.Impresiona y sorprende gratamente la cantidad y ,sobre todo, la calidad de los artículos publicados, en donde sin duda destaca la interdisciplinariedad de los 49 autores pertenecientes a ámbitos de conocimiento tan variados como la conservación, gestión, restauración, documentación, geología, arquitectura, geografía y como no a la arqueología.
Todos los trabajos se estructuran en varias secciones relacionadas con la gestión institucional, documentación, investigación, conservación, musealización y difusión. Como no podía ser de otra manera el eje vertebrador lo constituye el conjunto megalítico aunque concebido no como un elemento aislado con unos valores intrínsecos, que sin duda posee, sino desde una perspectiva integradora y territorial. Integradora porque se enmarca dentro del análisis de las comunidades que construyeron y utilizaron estos monumentos y por tanto de las dinámicas sociales generales de la Prehistoria; y territorial porque el valor de la necrópolis megalítica de Antequera también descansa en el sistema de relaciones mantenidas con otros elementos naturales, culturales o paisajísticos de su entorno. De esta forma la definición de Tierras de Antequeracomo marco territorial y paisajístico en donde está escrita la historia y memoria de las sociedades pasadas y actuales se convierte en elemento de referencia que de forma transversal dota de unidad a la publicación recensionada y al proyecto de tutela y valorización.
De entre las diferentes secciones, la que sin duda posee mayor entidad es la dedicada a la investigación que tiene uno de sus principales apoyos en la ingente labor de localización, clasificación, análisis y sistematización de toda la documentación y bibliografía referida a los Dólmenes de Antequera. Durante los últimos años el trabajo desarrollado por el Centro de Documentación y Biblioteca Virtual de la Prehistoria de Andalucía Antonio Arribas ha generado una compilación que supone una herramienta básica para cualquier tipo de investigación o intervención relacionada con el conjunto megalítico.
Por su parte, el programa de investigación se articula en torno al proyecto denominado Sociedades, territorios y paisajes en la Prehistoria de Antequera. Titulo que supone toda una declaración de intenciones en línea con la perspectiva integradora y paisajística anteriormente aludida. En este sentido, el análisis de las dinámicas de ocupación humana en las Tierras de Antequera es el objetivo básico de investigación planteado desde una concepción claramente renovadora del análisis espacial en donde se integran nuevas perspectivas epistemológicas que introducen nuevos problemas, preguntas y planteamientos de investigación junto a propuestas metodológicas que incluyen novedosas técnicas y procedimientos de análisis. Obviamente el desarrollo de este objetivo tan sólo es asumible desde la multidisciplinariedad que caracteriza al equipo de investigadores de reconocido prestigio que lo integran.
Tres son fundamentalmente las líneas de investigación desarrolladas y cuyos primeros resultados avalan el acierto de las perspectivas teóricas y metodológicas empleadas. La primera de estas líneas ha consistido en la prospección y análisis del territorio. Los resultados más relevantes obtenidos han sido, en primer lugar la documentación de nuevos yacimientos que se suman a los ya conocidos y que demuestran la densidad y complejidad de la ocupación humana, especialmente durante el Neolítico Final y Edad del Cobre. En segundo lugar destaca el análisis de las nuevas evidencias de carácter simbólico e ideológico asociadas a la Peña de los Enamorados y consistentes en la identificación como menhir de un gran bloque de piedra, la documentación de una cámara megalítica y diferentes motivos de arte esquemático en el denominado abrigo de Matacabras (farallón norte de la Peña). En tercer lugar, el análisis de la orientación-visibilidad del Dolmen de Menga hacia la Peña de los Enamorados, y especialmente de su eje axial hacia el abrigo de Matacabras, ha permitido definir un paisaje simbólico clave para la reproducción ideológica de los constructores y usuarios de los dólmenes y comunidades posteriores.
La segunda de las líneas de investigación ha consistido en el estudio geoarqueológico del conjunto megalítico y su entorno territorial con el objeto de analizar la explotación de los recursos líticos de las comunidades prehistóricas, y muy particularmente la procedencia de los ortostatos y losas de cobertura de los Dólmenes de Menga, Viera y Tholos de El Romeral. La caracterización de las materias primas usadas en el conjunto megalítico y del entorno geológico ha sido realizada con novedosas metodologías que incluyen la realización de una cartografía geológica de detalle, la obtención de una litoteca de referencia georeferenciada, el estudio geotécnico y la realización de análisis petrográficos, petrológicos y micropaleontológicos. Como resultado se ha determinado que, a diferencia de lo tradicionalmente afirmado, la extracción de los ortostatos y losas de cubierta debió realizarse en un área muy delimitada entre el barrio de los Remedios y el Cerro de la Cruz situados en las inmediaciones de los dólmenes. De igual forma, y especialmente para el Dolmen de Menga, los estudios de geometría y geotecnia han permitido avanzar en el conocimiento tanto de sus técnicas de construcción como de las principales patologías que afectan sus ortostatos y losas de cubierta. El estudio geoarqueológico se ha completado con una prospección geofísica con radar del subsuelo que ha permitido caracterizar las estructuras tumulares de los dólmenes y del Tholos.
La tercera de las líneas de investigación ha supuesto el análisis sistemático de las pinturas, grabados y reutilizaciones existentes en el interior del conjunto dolménico y su integración con aquellas otras manifestaciones simbólicas documentadas en diferentes abrigos del entorno territorial. El exhaustivo análisis de la galería de acceso a Menga, de la reutilización de menhires como el documentado en el corredor intratumular de El Romeral, de estelas como las identificadas en las cubiertas de Viera o Menga o la presencia de nuevos grabados, junto a la documentación de restos de decoración pictórica revelan un entramado ideológico de complejidad y relevancia desconocidas hasta el momento. Entramado y complejidad que se acentúan aun más si se consideran las 26 localizaciones con 70 estaciones de arte rupestre esquemático identificadas en el territorio Tierras de Antequera. En este contexto La Peña de los Enamorados, como elemento claramente individualizado en el paisaje que genera una poderosa focalización visual, vuelve de nuevo a ser considerada como elemento vertebrador que permite la proyección simbólica desde y hacia un amplio paisaje.
Otra de la secciones de gran relevancia en el proyecto de tutela y valorización está relacionada con la conservación del conjunto megalítico. El trabajo desarrollado hasta el momento ha consistido en el análisis de las intervenciones de adecuación y restauración realizadas en su dilatada historia. A partir de la evaluación crítica, especialmente de las intervenciones realizadas desde 1985 hasta 2004, se plantean las pautas que deben regir las actuaciones futuras así como propuestas específicas de conservación y eliminación de elementos distorsionantes para cada monumento megalítico.
Los últimos apartados están relacionados con la musealización y difusión incluyéndose un apartado específico para las propuestas arquitectónicas que, como resultado de una profunda reflexión, pretenden la ordenación general del recinto del Conjunto Arqueológico y del edificio sede que acogerá entre otros usos el programa de exposiciones permanentes Antequera Milenaria y Paisajes Milenarios. La primera de estas exposiciones supone la contextualización de la necrópolis megalítica en su entorno espacial de Tierras de Antequera y en un tiempo específico, el propio de las sociedades prehistóricas. La segunda exposición, Paisajes Milenarios, se concibe como Centro de la Prehistoria de Andalucía. Finalmente el proyecto de musealización se completa con la incorporación de dos excepcionales enclaves de arte prehistórico la Cueva de Ardales (Ardales) y Peñas de Cabrera (Casabermeja).
Para finalizar y sin haber pretendido analizar de forma exhaustiva la ingente cascada de reflexiones, datos, estudios y propuestas que recoge el trabajo analizado y magníficamente editado quiero resaltar el excelente ejemplo de gestión patrimonial del Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera que integra de forma coherente y estructurada la investigación, conservación, difusión y gestión. Mis últimas palabras deben ser para animar a los hombres y mujeres que trabajan en el Conjunto Arqueológico y muy especialmente a su director Bartolomé Ruiz González a continuar con la extraordinaria e ilusionante labor que desarrollan.