e-rph 8, jun. 11 | ISSN 1988-7213 | revista semestral
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e-rph nº 8, junio 2011
Concepto | Estudios
 
 
El Canal de San Indalecio. Caracterización y estudio de un sistema hidráulico del Siglo XIX en la provincia de Almería | Yolanda Górriz Expósito y José Sabater Montes
 
     

 

B) Análisis de las estructuras

Para el análisis de las estructuras la primera medida adoptada ha sido agruparlas desde un punto de vista funcional en captación, conducción y almacenamiento; a partir de aquí el estudio se ha adentrado en las peculiaridades tipológicas. [Ilustración 05]


Ilustración 05. Muestra de algunos elementos que forman parte del Canal de San Indalecio presentados según su funcionalidad.

a) Captación.

La idea original de la SNRSI, según se ha expuesto en el apartado 2, era que el CSI se nutriese de los sobrantes que excediesen de trescientos metros cúbicos por hora que se reservan para sí los propietarios de la Fuente de Benahadux.

La Fuente de Benahadux, según expone en un documento consultado en el AGA (9), fue construida en el año 1765, a expensas de propietarios de tierras de la vega y del vecindario que contribuyó con su prestación personal. Según este documento el recorrido desde la cabeza de la fuente hasta el partidor es el siguiente:

“A los 22,75 metros de profundidad se encuentra la cabeza de la prolongación de esta fuente y a 7 metros separado del muro del río, margen derecha del mismo a 620 metros del camino de Gádor a la Carretera de Motril a Murcia. A los 500 metros de este punto de origen y siguiendo una línea paralela al muro del río está la cabeza de la actual fuente separada de este como la anterior a 7 metros señalado en el plano con la letra B a los 65 metros se interna en la vega de Gádor por la que sigue acercándose a los pozos de D. José Rodríguez y D. Fernando de la Cámara con el que se comunica con un caño de unos 15 metros avanzando por los naranjos hasta cruzar la Rambla de Herrerías a los 35 metros de su salida al río, a los 108 metros del pozo de Dña. Jacoba Ayas y a unos 140 de la Carretera de Vilches a Almería.

Sigue por la vega, cruza el camino del Quemado muy cerca del pozo de Dña. Juana García, cruza la Rambla del Jarbo entre el río y el puente del ferrocarril de Linares a Almería internándose en el pago del Duende donde existe un pozo de D. Gabriel Rubí situada en el ángulo que forme la margen derecha de la Rambla en su desembocadura al río, continua esta fuente entre naranjos, parras, almendros en flor y rosales internándose en los montes de San Miguel para salir en el ángulo que forma la Carretera de Motril a Murcia y la vía de la línea de Andaluces en el paso a nivel de San Miguel.”

A pesar de que se hicieron diferentes prolongaciones que dieron por resultado el aumento de las aguas, la carencia de recursos hídricos no debió parar aquí, ya que según parece la necesidad de buscar nuevas fuentes de suministro llevó a la SNRSI a tomar contacto con los responsables de la Fuente de la Constancia, también en Benahadux. Según José Martínez Ruiz (10), vecino de Benahadux, “el canal recibe el aporte de una fuente que en 1914 se la conocía como La Constancia y que era de corto trazado, pues nacía debajo del depósito de agua de la Viña, bajaba (y baja) el pequeño barranco de los Castillejos y su galería pasa por encima de la del Canal a la altura de la carretera Nacional, al oeste, y por medio de un "tapón cónico" desagua en dicho canal”.

Doce años después tenemos noticias sobre el empleo de bombas a motor en pozos de nueva creación como el de Zamarula. Según los diseños de las casetas de transformación de electricidad consultados en el AHPG (11), de los cuatro pozos localizados en todo el recorrido del canal, solamente el de Zamarula conserva la caseta de construcción original [Link 3]. En ésta se encuentran todavía ligeramente visibles las iniciales FMVL (Fuerzas Motrices del Valle de Lecrín) en un lateral, mientras que en otro aparece H DEL CHORRO (Hidroeléctrica del Chorro), como resultado de la compra de la primera compañía por la segunda.

b) Conducción

Los elementos constructivos cuya función va a ser la de conducción en nuestro sistema hidráulico son el canal, las galerías y los acueductos.

En general, los canales del CSI se caracterizan por encontrarse construidos con mampostería ordinaria o excavados, formando una sección casi cuadrada. Con una pendiente muy suave, en el trazado principal, los tramos de canal construido avanzan siempre al mismo nivel que el terreno; sin embargo, en los ramales o acequias secundarias, además, se han localizado dos casos en los que para mantener a altura de cota hasta su destino se construyen en altura [Link 4]. Por lo que respecta a los tramos excavados se puede distinguir también entre dos casos, a saber: los que discurren de manera subterránea, cubiertos en su parte superior por una losa de piedra labrada [Link 5], o entre los que lo hacen por debajo del nivel del terreno, pero sin cubrir [Link 6]. Otro tipo de canales, encontrados tanto en el recorrido principal como en las acequias secundarias, son los denominados como caederos [Link 7]. Estos se caracterizan por encogerse en altura y anchura la sección del canal, además de por su fuerte pendiente.

Estos canales suelen ir revestidos interiormente con mortero de cal y arena, en el que en alguna ocasión se han localizado restos de color almagra [Link 8], utilizada tradicionalmente para impermeabilizar.

Estrechamente relacionados con los canales se encuentran los partidores y las paradas. Un partidor es el punto donde se dividen las aguas para sus respectivas acequias o brazales. A lo largo de todo el recorrido del CSI se han podido distinguir dos tipos de partidores que dependerán de la ubicación del canal principal, esto es, al mismo nivel del terreno [Link 9] o subterráneo [Link 10]. La parada es un boquete que se abre directamente en el canal para desviar de éste las aguas destinadas al riego de ciertas tierras. Según el reglamento, la parada tenía que ser de cantería con tablón de madera fuerte [Link 11].
Las galerías inicialmente debieron realizarse directamente excavadas en la roca, y sin necesidad de fortificación alguna (Pie y Allué, 1884:228) [Link 12]. Sin embargo, a medida que pasó el tiempo y se produjeron algunos derrumbamientos, éstas se fortificaron mediante el empleo de sillería labrada, que desde hace pocos años se emplea con gran éxito por la rapidez que permite en los trabajos de avance, la solidez, seguridad y buen aspecto que da a la obra. La gran particularidad de esta sillería se debe a su disposición formando una pequeña bóveda ojival, la cual surge como resultado de la unión de dos de éstas bóvedas con la junta vertical en el sitio de la clave, esto es, en situación contraria a lo que prescriben los principios elementales de las construcciones ordinarias (Pie y Allué, 1884:229), resultando de gran utilidad sobre todo en aquellos terrenos caracterizados por su formación con arenas de fácil desprendimiento [Link 13].  
Asociadas a las galerías se han localizado seis lumbreras. Cinco de ellas han sido recogidas en el inventario debido a que han sido localizadas en el exterior, pero la restante, no se ha podido georreferenciar debido a que se localizó durante el recorrido  por el interior de una de las galerías [Link 14]. Esta lumbrera se encontraba cegada y no fue posible localizarla en el exterior posteriormente.

Por otra parte, en zonas donde el canal se encuentra con ramblas, vaguadas y barrancos, se construyen acueductos como elemento de conducción. Actualmente, el CSI se caracteriza por una considerable heterogeneidad, sin embargo encontramos una mayor cantidad de acueductos realizados en mampostería —que en la parte inferior del acueducto es de tamaño mucho mayor que en la zona superior por donde circula el canal— ligada con mortero de cal y arena, y sillería localizada en el intradós del arco y jambas del vano central. La presencia de un único vano central con arco de medio punto en la parte superior también es característico de estos acueductos [Link 15]. Cuando la altura de estos aumenta por encima de los 4,50 m, aparecen otros elementos constructivos tales como una línea de imposta de sillería situada entre el arco y el canal conductor ligeramente sobresaliente del plano del resto del paramento; en algunos casos también aparecen estribos de sillería flanqueando el arco [Link 16]. Entre los huecos entre los mampuestos, que en ocasiones parecen careados, se colocan ripios que posteriormente encontramos en algunos casos revestidos con mortero, dispuesto enmarcando ligeramente la zona central de la piedra, y sobre el cual, al final, se realiza un sutil encintado [Link 17].

Otros tipos de acueductos, probablemente realizados con posterioridad al diseño original del CSI, son aquellos formados por canales realizados bien en hormigón armado con estructura de hierro [Link 18], bien en metal completamente [Link 19], que se apoyan tanto en estribos de sillería o mampostería, como en pilas de mampostería. Constituye una variante de estos el Acueducto de Zamarula [Link 20], formado por un canal de hormigón armado con estructura de hierro, que discurre sobre 17 pilas levantadas en mampostería con verdugones de ladrillo, enfoscadas con una capa de mortero de un centímetro aproximadamente de grosor, que dan lugar a 17 huecos.

Finalmente, una tipología de conducción que solamente se ha localizado en acequias secundarias son los sifones invertidos [Link 21]. Este consiste en un tubo con forma U por el que pasa el agua, que funciona debido al principio de los vasos comunicantes. De los seis sifones localizados, los de Huércal de Almería y Benahadux se disponen franqueando la carretera a Granada, realizándose la conducción de agua desde la zona de poniente hacia la de levante. De los otros dos sifones restantes, uno de ellos cruza una parte de la rambla Amatisteros hacia una de las balsas, y el otro es, según una antigua fotografía aérea consultada en el Archivo Municipal de Almería, una remodelación moderna realizada en el lugar en el que se encontraba previamente un acueducto situado próximo a la balsa del Polvorín. [Ilustración 06]


Ilustración 06. Izquierda: Vuelo aéreo en el que se muestra la presencia de un acueducto actualmente desaparecido junto a la balsa del Polvorín. (Fuente: Archivo Municipal de Almería). Derecha: Vista aérea en la que se muestra la presencia de un sifón invertido junto a la balsa del Polvorín donde anteriormente se encontraba el acueducto localizado en la imagen izquierda (Fuente: Google Earth).

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